mi hermana
La puerta se abrio de repente y allí, sin poder disimular su sorpresa estaba ella. Fué retrocediendo despacio y cerró sin hacer ruido. Solo en ese momento fui consciente de mi situacion: en bola picada, haciendo posturitas delante de un poster tamaño real de mi actor favorito sujeto con cello en los azulejos, y mirando de reojo al espejo…..
Por la noche cuando entré en mi habitacion, sobre la cama , habia un raton de peluche y una nota : “Si el del poster o cualquier otro se porta mal contigo le hago cachitos” fdo. Marta
3 comments
gracias por tu relato, josé.
lo he vuelto a leer… me parece tan bonito! qué tendrán las hermanas y los hermanos.
Me resulto maravilloso, fue como sentir una tierna caricia. Gracias por permitirme compartir esto. Desde Buenos Aires
Añade tu comentario